¿Sabías que los Bombillos Ahorradores también son Desechos Peligrosos?


Los bombillos ahorradores dejan de ser ecológicos cuando se tiran directamente a la basura. El contenido de mercurio de estos focos, los convierten en un desecho peligroso, que se ha hecho cotidiano gracias a los planes de ahorro energético que ha impulsado el Gobierno.

"Antes estos bombillos sólo estaban en industrias y oficinas, ahora están en todas las casas y aún no existe la forma de descartarlos adecuadamente", señala Vitali Ojalvo, director Vitaambiente, empresa que desde hace cuatro años trabaja en un método para procesar estos desechos.

Corpoelec sugiere que las personas lleven los bombillos quemados en sus cajas a las oficinas de Atención al Cliente, para su descarte.

En opinión de Ojalvo hace falta adecuar las ordenanzas, ya que los municipios tienen la responsabilidad del aseo urbano, para establecer los mecanismos que eviten que cada familia mezcle los bombillos con la basura corriente y de ahí lleguen a los rellenos sanitarios.

Riesgos de acumulación. El mercurio es un metal pesado residual, que se acumula a lo largo de la cadena trófica. Por ejemplo, si de un basurero se filtra a la tierra y de ahí llega a un río, desde la fauna que comerá las algas donde se depositó el metal, que luego será comida por depredadores hasta llegar al atún que se sirve en una cena, tendrán mercurio.

En la fabricación de productos se emana mercurio, que va a la atmósfera y luego vuelve a los suelos y aguas a través de la lluvia. Un bombillo tirado al basurero es una vía expresa para contaminar, porque se salta todo el ciclo.

La velocidad de ingestión y absorción del mercurio gaseoso, como está en los bombillos, es mayor a la de excreción. Por eso, se acumula y siempre en niveles ascendentes. La rotura y el descarte de un bombillo de este tipo, no puede ser resuelto como una tarea doméstica.

Un gramo de mercurio puede contaminar 1 millón de litros de agua. Un bombillo ahorrador contiene entre 3 y 10 miligramos de la sustancia, refiere Ojalvo.

"La incidencia de casos de autismo podría estar asociada al mercurio", sostiene. Las acumulaciones del metal en los humanos afectan el sistema circulatorio, nervioso y excretor, inhiben la actividad enzimática que conlleva a la muerte de las células. Es especialmente tóxico en embarazadas y niños.

La situación de estos desechos en el país genera preocupación, más aún cuando se leen los números de la Misión Revolución Energética: hasta 2010 se habían entregado 140 millones de bombillos y el plan de reemplazo sigue.

Ojalve agrega que si bien estos bombillos que tienen mayor duración, no generan calor y consumen mucho menos energía, su eficacia no es mayor en un sistema eléctrico con baches de generación y distribución como el venezolano.

El modelo. Vitaambiente desarrolló un sistema de manejo basado en contenedores que pueden ser colocados en empresas y condominios.

El plan, que ya ha suscrito con 6 empresas y un edificio residencial, prevé que cuando los depósitos alcancen 80% de su capacidad, se solicita la recogida de los desechos para extraerles el mercurio y luego descartarlos, pagando un costo por el servicio.

Estas compañías y condominios recibirán un certificado de disposición adecuada de desechos peligrosos, conforme a las normas de la Ley Penal del Ambiente.

"El objetivo es disminuir el flujo de elementos residuales peligrosos que generan las actividades del día a día". Los bombillos son difíciles de reciclar porque ocupan mucho volumen y no pueden compactarse, son frágiles, tóxicos y tienen una baja tasa de retorno. Hacer rentable la actividad es parte de la solución.

Más de 140 millones de focos se han entregado en el país, se parte de la solución.

Vía: Florantonia Singer|Últimas Noticias

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