El cambio climático es global

El Cambio Global Climático, es un cambio que le es atribuido directa o indirectamente a las actividades humanas que alteran la composición global atmosférica, agregada a la variabilidad climática natural observada en períodos comparables de tiempo.

La IPCC (Panel Internacional sobre Cambio Climático), un panel de 2500 científicos de primera línea, acordaron que "un cambio discernible de influencia humana sobre el clima global ya se puede detectar entre las muchas variables naturales del clima". Según el panel, la temperatura de la superficie terrestre ha aumentado aproximadamente 0.6°C en el último siglo. Las emisiones de dióxido de carbono por quema de combustibles, han aumentado a 6.25 mil millones de toneladas en 1996, un nuevo récord. Por otro lado, 1996 fue uno de los cinco años más calurosos que existe en los registros (desde 1866). Por otro lado se estima que los daños relacionados con desastres climáticos llegaron a 60 mil millones de US$ en 1996, otro nuevo récord.

Una duplicación de los gases de invernadero incrementarían la temperatura terrestre entre 1 y 3.5°C. Aunque no parezca mucho, es equivalente a volver a la última glaciación pero en la dirección inversa. Por otro lado, el aumento de temperatura sería el más rápido en los últimos 100.000 años, haciendo muy difícil que los ecosistemas del mundo se adapten.

El principal cambio a la fecha ha sido en la atmósfera; hemos cambiado y continuamos cambiando, el balance de gases que forman la atmósfera. Esto es especialmente notorio en gases invernaderos claves como el dioxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O). Estos gases naturales son menos de una décima de un 1% del total de gases de la atmósfera, pero son vitales pues actúan como una "frazada" alrededor de la Tierra.

La energía recibida por la Tierra desde el Sol, debe ser balanceada por la radiación emitida desde la superficie terrestre. En la ausencia de cualquier atmósfera, la temperatura superficial sería aproximadamente -18 °C . Esta es conocida como la temperatura efectiva de radiación terrestre. De hecho la temperatura superficial terrestre, es de aproximadamente 15 °C .

La razón de esta discrepancia de temperatura, es que la atmósfera es casi transparente a la radiación de onda corta solar, pero absorbe la mayor parte de la radiación de onda larga emitida por la superficie terrestre. Varios componentes atmosféricos, tales como el vapor de agua y el dióxido de carbono, tienen frecuencias moleculares vibratorias en el rango espectral de la radiación terrestre emitida. Estos gases de invernadero absorben y reemiten la radiación de onda larga, devolviéndola a la superficie terrestre, causando el aumento de temperatura, fenómeno denominado Efecto Invernadero .

El vidrio de un invernadero similar a la atmósfera es transparente a la luz solar y opaca a la radiación terrestre, pero confina el aire a su interior, evitando que se pueda escapar el aire caliente. Por ello, en realidad, el proceso involucrado es distinto y el nombre es bastante engañador, el interior de un invernadero se mantiene tibio, pues el vidrio inhibe la pérdida de calor a través de convección hacia el aire que lo rodea. Por ello, el fenómeno atmosférico se basa en un proceso distinto al de un invernadero, pero el término se ha popularizado tanto, que ya no hay forma de establecer un término más exacto.

Una de las muchas amenazas a los sistemas de sostén de la vida, resultan directamente de un aumento en el uso de los recursos. La quema de combustibles fósiles y la tala y quema de bosques, liberan dióxido de carbono. La acumulación de este gas, junto con otros, atrapa la radiación solar cerca de la superficie terrestre, causando un calentamiento global. Esto podría en los próximos 45 años, aumentar el nivel del mar lo suficiente como para inundar ciudades costeras en zonas bajas y deltas de ríos. También alteraría drásticamente la producción agricultural internacional y los sistema de intercambio.

Uno de los resultados del Efecto Invernadero, es mantener una concentración de vapor de agua en la baja troposfera mucho más alta que la que sería posible en las bajas temperaturas que existirían si no existiese el fenómeno. Se especula que en Venus, el volcanismo elevó las temperaturas hasta el punto que no se pudieron formar los océanos, y el vapor resultante produjo un Efecto Invernadero, exacerbado más aún por la liberación de dióxido de carbono en rocas carbonatadas, terminando en temperaturas superficiales de más de 400 °C.

Los múltiples escenarios que describen la evolución posible de las actividades humanas en el transcurso de las próximas décadas permiten realizar ciertas inferencias respecto a las componentes del sistema climático futuro. Sobre esta base y utilizando los modelos climáticos más confiables, es posible aseverar que, de no cambiar la política actual del medio ambiente, la temperatura media de la atmósfera en superficie aumentará significativamente en el transcurso del siglo XXI, involucrando una modificación profunda de las zonas climáticas actuales y, por vía de las consecuencias, los climas regionales y las infraestructuras agrícola, económica y social asociadas.

La sociedad actual se caracteriza por muchos aspectos trascendentales, tales como su continua expansión económica, un continuo crecimiento demográfico, una tecnología centrada en la rentabilidad en ausencia de una política del medio ambiente a largo plazo, un frenesí cada vez mayor por apropiarse del medio ambiente, más que una voluntad de vivir en armonía con él, un egocentrismo de tipo "la naturaleza al servicio del hombre". En realidad, más que desarrollar una política sana que conduzca al hombre a integrarse en su medio natural respetándolo y mejorando las condiciones medias de vida sobre la Tierra, se han desarrollado progresivamente verdaderas bombas de retardo para las generaciones del siglo XXI.

La naturaleza no tiene, la capacidad de absorber la contaminación del aire, del agua y de los suelos, a la velocidad con la cual la sociedad le está introduciendo desconsideradamente sus deshechos y otros residuos de una tecnología, la mayor parte del tiempo, indiferente por no decir, hostil al medio ambiente.

Probablemente, jamás será posible hablar con certeza total de las características futuras del clima ya que, se producirá inevitablemente fluctuaciones climáticas naturales, cambios climáticos a largo plazo y fenómenos de carácter repentino, tales como el análisis del pasado nos permite suponerlo. Mientras la sociedad humana no adquiera un conocimiento más profundo del sistema climático, de las interacciones entre sus diferentes componentes y las influencias exteriores a las cuales está sometido, ésta no estará en condiciones de prever con certeza los efectos de la intervención del hombre sobre el clima, situación que merece una especial atención y en particular al estudio de los modelos así como a la reconstitución de los climas del pasado.
EEUU, el principal contaminador del mundo

EEUU es la fuente de más del 30% de las emisiones globales de diversos gases de efecto invernadero.

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